Abriendo el paraguas, JUNTOS

Anoche circulaban versiones. Luego un comunicado confirmó la versión: Los integrantes del PJ- en especial los alineados detrás de perotti- y Cambiemos, convocaban a una conferencia de prensa conjunta, donde prometían hacer “graves ” denuncias contra el sistema electoral provincial, de cara a las PASO del 28 de abril.

La expectativa dejó a todos asombrados. Iban y venían mensajes de Whatshapp. “¿ que es esto?” me pregunta un colega copiandome el mensaje de la convocatoria. “¿ Es grave lo que van a denunciar?” me consulta un familiar preocupado. “¿ sabés si detectaron alguna irregularidad?” y yo respondía en cadena: “no tengo la mínima noción de lo que van a decir”

A la mañana la tensión fue creciendo en el microclima de periodistas y dirigentes oficialistas y opositores. Un Ministro me confirma en Off : “Creo que van a salir a decir algo sobre la distribución de los segundos publicitarios”. Otro funcionario me agrega: “No tengo idea, pero debe ser lo de los segundos que rechazó el Tribunal Electoral”(sic)

La conferencia finalmente se desarrolla en las instalaciones de un bar del sur de la ciudad, a metros de la Legislatura. Un bar que supo ser emblemático en tiempos de roscas, y que con el cambio de color en el gobierno fue reemplazado casi de manera oficial por el lobbie de un hotel.

La cita era en un lugar muy representativo de las viejas prácticas, tenía olor a cita noventosa, con una luz lúgubre, y en las sillas, estaban sentados un grupo de desconocidos dirigentes, con la excepción de los dos expositores: La eterna funcionaria municipal-universitaria, Adriana “Chuchi” Molina y el presidente del PJ, Ricardo Olivera. No estaban los candidatos. Se supone que no quisieron exponerse a esa foto. Aunque nadie discute que los dos, Corral y Perotti, fueron los “cerebros” de la convocatoria.

La conferencia empezó, lanzaron dos o tres frases difíciles de interpretar, y agregaron más confusión que claridad: la oposición santafesina, o al menos una parte de ella, expresaron con sus caras una preocupación que tiene que ver más con las especulaciones de todos, absolutamente todos los encuestadores, que con posibles denuncias concretas y mucho menos probadas.

Todo lo que hoy denunciaron o intentaron denunciar, son teorías. Son interpretaciones de la aplicación de una ley. Todas las denuncias podrían hacerlas ante el poder judicial, si sospecharan de algún delito o en el Tribunal electoral. Esto último lo habían hecho, nos enteramos después, con un rotundo rechazo al planteo.

¿ Que fue lo que plantearon? Tres cosas. Y las tres carecen de fundamentos jurídicos, de antecedentes que acrediten algún peligro o lo peor, que supongan la existencia de alguna irregularidad en el proceso que se lleva en marcha

Ricardo Olivera , del PJ, se encargó de plantear la duda sobre el operativo policial: Según el ex legislador todavía no está definido el operativo. Y agregó que quiere que los policías voten sólo en las mesas donde aparecen empadronados. O sea. Para Olivera los Policías, ese domingo, deben ser distribuidos según su domicilio legal. Lo que implicaría dejar el operativo librado al azar de la distribución del lugar donde vive cada oficial.

¿ Cómo sería el asunto? Si la ciudad de Santa Fe, por ejemplo, tiene 20 mil oficiales- es un número de fantasía- y 10 mil viven, repito que es una suposición, en Barrio El Pozo o Santa Rosa de Lima, esos oficiales deberían destinarse a sus barrios. Y en los que no viven policías… bueno, que se le va a hacer…

Los policías se distribuyen de acuerdo a las necesidades de cada punto de la bota al momento de disponer el operativo. ¿ Que hacemos si hay que mandar más policías a Timbúes o a Calchaqui? ¿ No se los manda? ¿ o lo que proponen es que no voten directamente? En cualquier caso, lo que proponen es un desatino.

En todas las elecciones anteriores, los policías votaron en las mesas donde prestaban servicio. Desde 1983 a la fecha. Antes de la boleta única, los obligaban a votar con doble sobre, una manera casi pornográfica de controlar el voto de los agentes. En 2015 cambio el mismo modo, por el de permitirles votar como cualquier ciudadano en la mesa donde presta servicio, si no está cerca de su domicilio y en el escrutinio final, a pesar de las boqueadas de algunos dirigentes, no se encontró ninguna irregularidad. No hubo ni siquiera un planteo de imposibilidad de voto por parte de ningun agente de la fuerza, ni existió un caso de doble voto, entre las mesas originales del policia y las que le tocaron para votar. Los policias son agregados por el Presidente de Mesa a cada mesa, votan, y ese voto es válido y legítimo. Por la especificidad de su función. Y votan, como corresponde, como ciudadanos. De manera secreta

Olivera generalizó sobre las “dudas en la implementación del software” y en el cambio de modo en la carga de votos. Primero: no hay cambio de software. No se planteó nunca una modificación en el sistema central de computos. Es el mismo Software que funciona desde hace 25 años. ¿ Por que tiene dudas Olivera, sobre lo que nunca se puso en dudas?

Con un adicional que lo agrava: el viernes pasado. O sea… hace 5 días atrás, se realizó una auditoria al sistema electoral. La auditoria se filmó, o sea hay registro fílmico de como funciona el sistema, pero algo aún más grave: fue refrendada por todos los representantes de los partidos presentes… ¿ saben quien firmó el acta? El representante legal del PJ… O sea, Olivera sale hoy a hacer pública una duda, que él mismo descartó el viernes pasado. ¿ Es una broma o es un acto de ignorancia de Olivera o es una acto de una mala fe manifiesta?

Olivera dice que desconfía de lo que ellos mismos firmaron en conformidad, el viernes.

Lo que si cambia, y es absolutamente imprescindible, en los tiempos que corren: ¿ que cambia? que en lugar de mandar telegramas solamente- tal como se seguirá haciendo para seguridad del escrutinio- se agrega un envío provisorio a través de trablets que se proveerán a cada mesa. Esa tablet enviará una copia de los números del acta firmada por los fiscales y el presidente de mesa, que no ingresa directamente al recuento, sino que permitirá tener una copia de los resultados con letras y números a maquina, para evitar cualquier confusión, tachón, sobre inscripción e incluso errores. La tablets lo único que cambia es que agrega una copia más de los resultados, firmados por los fiscales y presidentes de mesa, con plena legibilidad al recuento, que como siempre, luego deberá ser comparado con el escrutinio definitivo. 25 mil personas participan del proceso. 25 mil santafesinos tienen acceso directo a cada uno de los pasos del proceso… ¿ me pueden explicar que espacio o lugar queda para un intento de fraude?

¿De que dudas habla entonces Olivera? ¿ Que no entiende del procedimiento? Si el procedimiento es el mismo, y lo único que se añade es un mecanismo de velocidad en la transmisión de datos.

Y finalmente … la exposición de la Doctora Molina, cuyo rostro expresa el doloroso momento político por el que atraviesa. Ella en lo personal, casi invisible en las consideraciones del encuestado, y por las dificultades que le generó a Cambiemos, la decisión transfuga de José Corral de migrar alegremente a la fuerza del presidente Macri, siendo elegido intendente por el Frente Progresista. Repito esto, para que se entienda: Hasta hoy, todos los cargos provinciales o municipales que ocuparon los dirigentes del sector, especialmente el intendente, fueron obtenidos bajo la sigla del Frente Progresista. La única excepción, es la de los concejales de 2017.

Entonces acá conviene explicar otra cosa, antes de desnudar el increíble planteo de la jurista puntana ( y especialista en difundir chismes falsos sobre la vida privada de las personas) : Desde 2014, y a través de una ley, la 13.461, el Estado Santafesino regula y financia la emisión de los spots televisivos y radiales de la campaña electoral.

Todos los partidos los que participan, todos, tienen garantizados espacios en los medios de toda la provincia, en el caso de los cargos de Gobernador y Diputados Provinciales y en los medios locales, para las categorías departamentales y municipales . La división de los recursos publicitarios para la campaña se hacen en un un porcentaje del 40 % del total, en base a los resultados obtenidos en la misma elección de 2015.

O sea, del total de la publicidad, un 40 % se reserva para los partidos que participaron en la misma elección anterior. Y se distribuye de acuerdo a los resultados. Entonces he aquí el detalle que tanto preocupa al intendente: la UCR era miembro formal del Frente Progresista. La UCR obtuvo votos dentro del Frente y lo que ahora reclama es que se le reconozcan como propios los segundos que le corresponden a todos los radicales que participan del Frente. ¿ Por que? Porque como intervinieron el partido, luego de una derrota brutal en la convención provincial, ellos creen que tienen derecho a todo.

Lo insólito es esto: el Tribunal Electoral le rechazó el planteo, sencillamente porque el radicalismo, o la inmensa mayoría del radicalismo sigue formando parte del Frente. Y el tribunal le pidió al gobernador Lifschitz que resolviera . Contrariamente a lo que se pueda pensar o esperar, y esto habla muy bien del gobernador, decidió otorgar un 50 % de los segundos a Cambiemos y el otro 50% al Frente… o sea: Los radicales de Cambiemos, que representan nada de la UCR en la provincia se quedaron con el 50 % de los segundos de su partido.

Cambiemos de ese modo, suma los segundos que obtuvo Torres del Sel, más el 50 % de los de la UCR. Y eso representa más, de lo que recibe el Frente Progresista. ¿ que reclama entonces la jurista aspirante ?

Todo esto. Se sacan una foto juntos, promueven lo que muchos suponen será calificado como un escándalo, siembran la duda, instalan la sospecha y siguen de campaña. En una provincia, donde precisamente, funciona todo como debe funcionar.

En una provincia con antecedentes penosos y agraviantes para la voluntad popular:

En Santa Fe, antes de la boleta única, hubieron procesos bochornosos: se apagaron las luces durante el escrutinio de 1983 durante la noche, mientras ganaba Anibal Reinaldo y Vernet que venia perdiendo, amaneció siendo el ganador.

En otra elección, y en plena vigencia de la ley de Lemas, durante el primer gobierno de Carlos Reutemann, Jorge Obeid y Héctor Cavallero se disputaban voto a voto la interna del PJ, aunque habían resultado minorías frente al entonces intendente de Rosario Usandizaga. El escrutinio demoró casi cuarenta días: los santafesinos llegamos al papelón de tener el escrutinio mas largo de la historia. Entonces ganó Obeid, en una fecha en la que ya nos habíamos olvidado de las elecciones.

En Santa Fe, aparecieron decenas de urnas electorales de madera quemadas, en las afueras de Rosario. El acusado de la acción, era el ex vicegobernador Antonio Nito Vanrell.

En Santa Fe, las elecciones eran un negocio. Había candidatos que se apropiaban de los nombres de los partidos, inscribiendo siglas y luego las vendían. O algo aún mas vergonzoso: ponían en las boletas apellidos similares a otros candidatos para aprovechar la fama del otro, y hubo diputados electos por ese tipo de trampas. Me acuerdo de un tal Bermúdez.

Desde la derogación de la ley de lemas, curiosamente, ya no volvió a ganar el PJ, nunca más. Y de todos los antecedentes que conté, de todos, en el PJ ya era protagonista un tal Ricardo Olivera

Y después, desde la instauración de la boleta única de papel, el mejor sistema electoral conocido hasta el momento en el mundo, se acabaron las dudas, las trampas y las sospechas.

Aún así, las últimas dos elecciones resultaron ajustadas. Al extremo en la última de la gobernación que se definió por una diferencia muy exigua entre Lifschitz y Miguel Del Sel.

Todos se llenaron la boca con la presunta irregularidad en el escrutinio. Se contó voto a voto, y Lifschitz ganó. Ninguna de las impugnaciones, denuncias o simples declaraciones públicas de los perdedores, pudo ser comprobada. Ninguna. Y eso que al recuento lo hicieron todos juntos, con presencia de fiscales de todos los partidos.

O sea: lo que hicieron juntos, los representantes de Perotti y Corral, es instalar una sospecha. No es que salieron a probar irregularidades, sino que salieron a instalar desconfianza, dudas, e incertidumbres, de manera anticipada e innecesaria.

Y no hay nada más antidemocrático, más dañino y más perverso que echar a rodar falsedades, sobre cuestiones que nos pertenecen a todos. Que son públicas

La única lectura que se puede hacer, y lo digo aún desconfiando de las encuestas, es que los une la sensación de derrota. Una derrota que se confirma no en una sino en diez encuestas. Con todos los márgenes de error que se quieran. En todas, los números dicen que Bonfatti encabeza holgadamente la preferencia de los santafesinos. En todas, que Emilio Jatón será el intendente. En todas, que Miguel Lifschitz arrasa en diputados.

Una sensación que además, se condice con los resultados de Rio Negro, San Juan, Neuquen y en las paso de Chubut. En todas, ganaron los oficialismos locales. Y en Buenos Aires los principales analistas, ya no desconocen la ventaja de Bonfatti.

Las reglas son las reglas, y son las mismas. Y los resultados, serán los resultados. Y aunque intenten manchar a la democracia, en el nombre de ella. Justo ellos, los que interviene, impugnan o extorsionan empleados para que militen por ellos.

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