Un año es mucho tiempo, y en Argentina mucho más. Sin embargo el tiempo es veloz y las dificultades cotidianas, no sincronizan con la política. Mientras el oficialismo discute los cambios electorales, una respetada consultora publicó esta semana una encuesta que le ofrece una plataforma sólida para intentar un segundo mandato. Milei deja de traccionar, y el peronismo es un rompecabezas con piezas de imposible encaje.
La encuesta de DOXA DATA consultores deja números que parecen determinantes: sobre 2,579 santafesinos consultados de manera presencial , entre el 21 y el 28 de abril de 2026, con un nivel de confianza del 95% y un margen de error del 2,0%, algo más del 48% aprueba la gestión del gobernador Pullaro y un 39% dice que votaría su reelección.
No menos cierto es que un 45% de los consultados dicen que votarían por otros candidatos. Pero en ese universo, conviven electores imposibles de unir en una coalición opositora: Un tercio votaría por el PJ, otro tercio por candidatos de la LLA y otros, no se inclinan por ninguno de los dos.
La nueva Constitución de Santa Fe, en el artículo 105 no modificó el criterio del viejo artículo 70 y establece que el gobernador y vicegobernador son elegidos directamente por el pueblo de la Provincia, a simple pluralidad de sufragios. Así las cosas, si las elecciones fueran la semana que viene, el gobernador obtendría una cómoda victoria sobre cualquiera de sus potenciales rivales.
Los números de DOXA muestran que el escenario del gobernador es mejor que el del presidente Mileí y de algunos de los intendentes. No ocurre lo mismo con otros jefes municipales, que tienen una alta ponderación social y en su mayoría, contribuyen a la coalición UNIDOS.

En los municipios, se destacan dos figuras: el actual intendente de Venado Tuerto y Presidente de la UCR, Lionel Chiarella – hombre de estrecha confianza del gobernaodr- tiene más de un 80% de respaldo. Lo sigue el socialista Alberto Ricci de Villa Gobernador Galvez, con más de un 52 %, seguido muy de cerca por los de Reconquista- el peronista Enrique Vallejos- y el intendente de la capital, que llegó de la mano del PRO, Juan Pablo Poletti, con un porcentaje superior al 45 % en ambos casos. Un poco más atrás, aparecen el intendente de Rafaela , Leonardo Viotti, y el de Rosario, Pablo Javkin, con una aprobación apenas superior al 40%.
En todos los casos, los escenarios son positivos para los intendentes, si se contempla que en la mayoría de los casos, las oposiciones tabién están divididas.

EN UNIDOS , ESTÁN UNIDOS
A pesar de las manifestaciones de algunos dirigentes radicales y del PRO, que aparecieron «invitando» a LLA a sumarse a la coalición; y el manifesto rechazo abierto que hicieron desde el socialismo a esa idea, en el frente de gobierno, no hay preocupaciones en torno a la unidad del esquema de cara al 2027.
El gobernador se encarga de decirle a quién lo consulta en off, que su prioridad, hoy, es la gestión, pero que trabaja sobre la idea de contener a todos los que lo acompañaron a la gobernación. «Lo que dicen algunos, tiene que ver con nuestra voluntad de ampliar nuestra base, pero de ninguna manera implica una definición respecto a las políticas nacionales» advierten desde Casa Gris, remarcando que un acuerdo con el esquema oficialista nacional es cada día más inviable. «Hoy no hay ninguna chance de compartir nada con los libertarios en materia electoral, son demasiadas las diferencias . Lo que si nos interesa, como con todos, es mantener las puertas abiertas al dialogo sobre los asuntos que interesan a la provincia»
Lo que preocupa si al gobierno provincial, es el electorado «compartido». Hay un importante sector de la sociedad que sigue poniendo como condición elemental para su voto, un rechazo al Kirchnerismo. Una condición que se extiende a casi la totalidad del peronismo y a algunos sectores denominados «progresistas».
La totalidad el radicalismo, todos los sectores del socialismo, la mayoría del PRO- que procura distanciarse del apoyo inicial a Milei- y los partidos aliados, permanecen incólumes detrás de la figura de Pullaro. Todos esperan el anuncio definitivo del gobernador, para descartar posibles aspiraciones sucesorias. Las compulsas , en cualquier caso, se van a dar en materia de listas de diputados, concejales y candidaturas a senadurías departamentales. Allí las PASO, ofrecerán la chance de un ordenamiento «natural».
EN LA OPOSICIÓN, TODO APARECE DIVIDIDO
Cuando decimos que un año es mucho tiempo, sólo hay que remontarse a lo que ocurrió hace sólo siete meses atrás: Si alguien proyectaba los números de octubre de 2025 a las elecciones de 2027, se confundía: Los que ganaron por afano en las legislativas nacionales, hoy, no aparecen con chances de disputar la gobernación.
Los libertarios- LLA- no sólo no han conseguido elevar a alguna figura que aglutine entusiasmo, sino que ahora sufren las consecuencias de la propia marca: El mismo trabajo de DOXA deja en evidencia el creciente descontento social con las políticas del presidente Milei. Y lo que ayer era una garantía de salvataje, hoy empieza a ser un salvavidas de plomo.
Si las políticas nacionales no empiezan a dar algún alivio a los sectores medios, y si el gobierno no comprende que se acabaron las mieles y los aplausos por los malos tratos, es posible que ser candidato de LLA en Santa Fe y en cualquier provincia, termine siendo más una dificultad que una ventaja. Y hay que remitirse a los números: Hoy, en todo el territorio provincial, más del 50% de los consultados quieren que en 2027 haya un cambio de gobierno. Y sólo un 36,3% dice que volvería a votarlos.

La ventaja de los Libertarios sigue siendo la fragmentación opositora. Si bien el peronismo encuentra en la figura de Axel Kicillof un candidato con alguna mínima proyección, sigue muy abajo de los números de aprobación presidencial. El resto, como el muestra el cuadro siguiente, es de una atomización dificil de sintetizar. Todas las opciones bajan del 10 %, con un porcentaje de indecisos del 16%.

Esos números evidencian que LLA, sin candidato ni estructura propia en la provincia, tendrá dificultades para armar un esquema que le de pelea a Pullaro.
En el Peronismo el escenario es aún más dificil: A los límites propios de la marca, se le suman las divisiones entre sectores que en algunos casos, se vuelve de imposible resolución.
Entre el rechazo intestinal que genera en el peronismo tradicional, el advenimiento de figuras como Juan Monteverde, y las cuitas pendientes entre sectores como los de Omar Perotti y el senador Armando Traferri, que seguirán ventilando diferencias en sede judicial, las posibilidades de rearmar una unidad que nuclee a todos, parece una misión imposible.
Marcelo Lewandoski aparece como una opción «competitiva» pero no cuenta con el respaldo de ninguno de los referentes territoriales del senado, ni la simpatía del ex gobernador Perotti. Los miembros del Kirchnerismo se dividen frente a las posibilidades de conciliar con los «senadores». Agustín Rossi, con Alejandra Rodenas, están cómodos debajo de ese paraguas, pero los sectores más ligados al ala progre- Ciudad Futura, Movimiento Evita y algunos dirigentes del FAP que empiezan a imaginar una posible alianza, descartan cualquier acuerdo con la «vieja política». Todos tienen un pedacito, pero no hay manera de armar este rompecabezas.
A un año, que es demasiado tiempo para pensar cualquier asunto como definitivo, en Santa Fe algunos miran al 2027 con más entusiasmo que otros. Y otros, empiezan a comprender que la voluntad popular, especialmente en este país de frustraciones acumuladas, se demasiado líquida. Y el líquido, cuando no se contiene, se derrama.
ENCUESTA COMPLETA DOXA





Deja un comentario